El foco está puesto en el año 2026, en sus desafíos y oportunidades. Especialmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes), es crucial posicionarse con inteligencia y gestionar las tendencias de forma sensata, sin euforia excesiva ni pánico, con un propósito claro y alineado con sus propias capacidades.
La inteligencia artificial (IA) ha superado la fase de experimentación: ahora, muchas empresas deben implementarla para seguir siendo competitivas. Al mismo tiempo, también se requieren enfoques inteligentes en otros ámbitos de TI. Muchas pymes apenas pueden permitirse errores y, por lo tanto, deben convertir sus recursos en resultados medibles de la forma más eficiente posible.
Este artículo muestra qué pueden esperar las pymes de la TI en 2026 y cómo aplicar estrategias basadas en soluciones probadas.
Situación actual
Muchas pymes presentan un retraso evidente en materia de TI. De forma algo paradójica, la mayoría es plenamente consciente de sus carencias: enfoques obsoletos, sistemas tecnológicos heredados, falta de integraciones y la ausencia de implementación de soluciones de software modernas. Sin embargo, en la práctica, los avances son lentos debido a limitaciones como restricciones presupuestarias, falta de tiempo o escaso conocimiento interno.
El progreso real requiere presupuesto y experiencia
En nuestro estudio interno “The State of SMB IT for 2026”, el 29% de los especialistas y directivos de TI encuestados cita las limitaciones presupuestarias como la principal barrera para implementar herramientas avanzadas de ITSM, ITAM y gestión de dispositivos. El 17% menciona la falta de personal cualificado y el 16% las dificultades de integración.
En cambio, solo el 9% considera un ROI poco claro como la razón principal, y apenas el 5% afirma no percibir ninguna necesidad. Esto demuestra claramente que existe la voluntad y la comprensión de los beneficios de las herramientas avanzadas, pero faltan los medios prácticos para su implementación.
La integración, un punto crítico
Los procesos de ITSM e ITAM también suelen estar mal integrados. Para combinarlos, dos tercios (67%) de los encuestados siguen dependiendo de procesos manuales y hojas de cálculo de Excel. Las herramientas de monitorización también permanecen con frecuencia aisladas: solo el 39% de las pymes las ha integrado completamente con sus sistemas ITSM.
La IA: una prioridad absoluta
Mientras tanto, la IA se percibe como un elemento estratégico clave por los responsables de la toma de decisiones: el 71% de los encuestados la considera “importante” o “muy importante”. Sin embargo, en la práctica se enfrentan a obstáculos como preocupaciones sobre los costes, cuestiones de seguridad, falta de experiencia o problemas de integración.
Hasta ahora, la IA se utiliza principalmente para: el seguimiento y la elaboración de informes de activos de TI, la automatización de tareas repetitivas, el análisis de tendencias, la optimización de procesos y la predicción y prevención de incidencias de TI.
En general, muchas pymes cuentan con buenos requisitos previos para avanzar de forma moderna y estratégica, pero siguen enfrentándose a obstáculos prácticos importantes.
Desafíos
Una economía lenta, experiencias derivadas de múltiples crisis, y la presión sobre los presupuestos de TI: los desafíos son numerosos y se perciben en todos los niveles. A esto se suman la escasez de profesionales cualificados, la falta de conocimiento interno y los equipos reducidos, que deben enfrentarse a numerosos obstáculos técnicos y necesidades prácticas.
Otro desafío importante es la presencia de herramientas obsoletas, mal integradas o poco alineadas entre sí. Muchos departamentos de TI deben resolver primero sus problemas internos antes de poder afrontar nuevos retos. Esto crea un período de latencia durante el cual muchas pymes pierden terreno tecnológico. Subraya la necesidad de mantener y actualizar continuamente los procesos internos de TI y de supervisar el nivel de madurez de ITSM de la organización.
Para la prestación de servicios de TI, además de la escasez de personal y las restricciones presupuestarias como los principales desafíos (ambos citados por el 40%), la seguridad y el cumplimiento normativo (37%), los tiempos de respuesta lentos (35%) y la integración insuficiente de herramientas (32%) también se consideran desafíos importantes.
Oportunidades
A pesar de los retos, existen múltiples áreas donde las pymes pueden convertir las dificultades en ventajas competitivas y desarrollar nuevas capacidades. Un aspecto clave reside en las ganancias de eficiencia específicas, que permiten a las organizaciones lograr el máximo con recursos limitados. Para ello, se requiere en primer lugar una excelente visión general del mercado de TI y de las capacidades propias de la empresa.
Entre los requisitos importantes se incluyen los análisis de mercado, las evaluaciones de madurez y un examen focalizado de las herramientas y competencias existentes. Si las empresas implementan posteriormente aplicaciones de IA, automatización u optimización de procesos y flujos de trabajo exactamente donde tiene sentido, en algunos casos puede desbloquearse un potencial hasta ahora no aprovechado.
En consonancia con ello, muchas pymes apuestan por modernizaciones específicas y medibles, más que por renovaciones radicales de TI.El progreso es gradual, pero constante. Esto también se refleja en las principales prioridades para 2026:
- El 41% de los representantes de pymes encuestados quiere mejorar principalmente la seguridad.
- El 31% se centra en la automatización de los flujos de trabajo de TI.
- El 30% está considerando la introducción de servicios o herramientas de IA.
- El 29% quiere invertir en el aumento de la productividad de los empleados.
- El 30% identifica la formación de los empleados como una prioridad principal.
Es precisamente en estas áreas donde se encuentran las oportunidades más valiosas:
- Un alto nivel de seguridad que protege frente a numerosas amenazas.
- La automatización y la IA operan de forma más eficiente, reducen errores y ganan flexibilidad.
- El enfoque en los empleados pone en valor lo que realmente importa:: las personas que impulsan la empresa, especialmente en términos creativos, estratégicos y de creación de valor.
Una fórmula de éxito derivada podría verse así:
Perspectivas para 2026
Cuando afinamos el enfoque en el año 2026, surgen varias áreas clave que son decisivas para las pymes a la hora de definir sus estrategias de TI.
El auge de la IA
La inteligencia artificial (IA) acapara una gran atención, demasiada según algunos observadores, que en su lugar enfatizan valores y fortalezas claramente humanos. Sin embargo, no existe contradicción alguna: para una TI eficaz, moderna y orientada al futuro, la IA desempeña un papel clave que solo adquiere una forma clara y se convierte en un verdadero factor de cambio cuando se combina con fortalezas humanas como la creatividad, el pensamiento no convencional y la visión estratégica.
Uno de los hallazgos de nuestro estudio “The State of SMB IT for 2026” fue que el 17% de los encuestados considera la falta de conocimientos o experiencia, y el 15% las dificultades de integración, como los mayores obstáculos para el uso de la IA. Ambos figuran entre las respuestas más citadas y pueden abordarse internamente, ya que son factores internos, mediante inversiones en formación y educación y una revisión crítica del ecosistema de herramientas existente.
Los factores externos, como los costes (19%) o las preocupaciones relacionadas con las alucinaciones y la precisión de los datos (8%), pueden abordarse, por su parte, mediante una planificación presupuestaria inteligente y una optimización de los prompts.
La seguridad, un eje central
La seguridad sigue siendo un tema prioritario para la TI. “Safety first” no es solo un eslogan, sino una directriz clara que siguen los responsables de TI. Al fin y al cabo, otros factores como la implementación generalizada de la IA y la automatización o la introducción de nuevas herramientas dependen directamente de una base sólida de seguridad y del cumplimiento normativo de la TI.
La seguridad requiere una atención continua, especialmente en entornos de trabajo híbridos y orientados al teletrabajo. La máxima prioridad es garantizar que las operaciones de TI diarias funcionen sin problemas, sin incidencias, interrupciones ni retrasos. Para evitar y mitigar riesgos, las pymes deben invertir no solo en tecnologías relevantes, sino también en la optimización de procesos y la formación periódica de los empleados.
Enterprise Service Management (ESM)
Aprovechar lo que funciona y ampliarlo a nuevas áreas es una fórmula de éxito ampliamente contrastada. En lugar de experimentar constantemente con enfoques nuevos, las prácticas probadas se extienden a otros ámbitos. Siguiendo este principio, el IT Service Management (ITSM) puede ampliarse al Enterprise Service Management (ESM), permitiendo que el mayor número posible de departamentos se beneficie de prácticas útiles de ITSM.
Según nuestro estudio, las áreas típicas en las que las pymes utilizan herramientas y flujos de trabajo basados en ITSM incluyen el servicio de atención al cliente (49%), los recursos humanos (43%), las finanzas (42%) y la gestión de oficinas (41%). No obstante, áreas menos típicas como la gestión de instalaciones o el marketing también son adecuadas para las prácticas de ITSM.
En 2026, la prioridad será la eficiencia y la obtención de resultados medibles, dejando en segundo plano la mera experimentación. En este contexto, las pymes deben utilizar sus recursos de forma inteligente y rentable.
Inversiones significativas
La cuestión de cuánto presupuesto se asigna a la TI, al igual que en otros ámbitos, puede reducirse a la pregunta fundamental: “¿Invertir o ahorrar?”. Las inversiones significativas son la respuesta lógica, pero dónde y cómo tendrán éxito las inversiones a menudo no puede determinarse con claridad de antemano.
En 2026, se exige a las pymes realizar análisis estratégicos y desplegar sus presupuestos de TI con precisión. Simplemente ahorrar dinero implica perderse desarrollos y tendencias importantes, mientras que las inversiones mal orientadas pueden conducir a un desequilibrio financiero y, como consecuencia, casi con toda seguridad, a un retraso tecnológico.
Formar a los empleados
Dirigir la mirada únicamente hacia la tecnología no es la mitad del desafío de una TI exitosa en las pymes. En consecuencia, más de la mitad de las pymes encuestadas afirma que la formación y la educación continua son cruciales para alcanzar un nivel adecuado de madurez de ITSM.
Esto requiere no solo herramientas intuitivas, sino también el conocimiento adecuado para utilizarlas de forma eficaz y con propósito. Este es un factor clave para posicionar con éxito la TI como un motor estratégico al servicio de los objetivos empresariales tanto en 2026 como en el futuro.
Contexto: los empleados están cada vez más llamados a gestionar iniciativas, tomar decisiones relevantes y lograr soluciones a problemas.
Conclusión
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) se encuentran actualmente en un estado de tensión en el ámbito de la TI. Por un lado, sienten presión para invertir, mantenerse al ritmo de las tendencias y los desarrollos, e introducir procesos eficientes. Por otro lado, limitaciones prácticas como sistemas tecnológicos heredados, equipos pequeños y restricciones presupuestarias se interponen en el camino.
Este círculo vicioso puede resultar pesado en ocasiones, pero puede romperse al menos parcialmente mediante decisiones inteligentes. Las empresas deben tener una comprensión clara de sí mismas, de sus requisitos y de su nivel de madurez de ITSM para avanzar realmente con el software, implementar IA orientada a tareas y proporcionar la formación y educación adecuadas a sus empleados.
En 2026, el objetivo ya no es simplemente experimentar con numerosas innovaciones tecnológicas, sino obtener resultados tangibles y medibles. Esto requiere, entre otros aspectos, software que ofrezcan un ROI rápido y simplifique las operaciones diarias. Las pymes deben evaluar las tendencias en función de su propia situación actual y adaptarlas de forma selectiva, allí donde tenga sentido desde el punto de vista operativo y estratégico.